LA CARA DE LA MUERTE
(1997)
Una mañana desperté,
y un extraño ser me tomó de la mano,
me llevó a dar un paseo por mi propia patria.
No un paseo de risas,
sino un viaje del cual no había regreso.
Me enseño a prestar atención,
a descubrir lo que esconde lo evidente,
lo que no se pregona en las calles,
ni verborrean los libros de historia.
Descubrí la cara de la Muerte.
No en las manos rugosas del anciano
expulsado del hogar por "inservible".
Ni en la sonrisa adulta del niño de la calle,
pepenador del cariño,
y de la moneda amiga.
Yo no la descubrí, como casi todos,
en los desamparados,
ni en los indígenas,
ni en los excomulgados,
ni en las víctimas, ni en los chivos expiatorios,
ni en los perseguidos y torturados
(en ellos, más bien, encontré la Vida).
Descubrí la cara de la Muerte
rondando las costas, los campos, las ciudades,
llevándose las almas, alimentándose de ellas.
La descubrí en la mueca del jefe corrupto.
La descubrí en los ojos del soldado insensible.
La descubrí en las obesas manos del sacerdote lujurioso.
La vi de frente en el raterillo de la esquina,
en el pinche funcionario de la ventanilla,
en el judicial intocable de la colonia,
en el lidercito ilícito,
en la comadre busca-pleitos,
en la prostituta barata,
en el que jode quedito,
en el que te mete el pie,
en el que te transa.
Allí estaba, la cara de la Chingada.
La Muerte,
metiéndose por sus ojos,
por sus bocas,
por sus oídos.
La descubrí cortejándolos, seduciéndolos,
riéndose como una puta.
Y bailando alrededor de aquel puñado de imbéciles,
los iba despojando de piernas, de brazos,
de gargantas,
los iba haciendo ciegos y sordos a todo lo humano,
a todo lo bello,
a todo lo que emana un resplandor de Vida.
(Poemas Residuales. Copyright Isis Estrada Quintero, 2001).
http://www.lulu.com/content/2363042
Diplomado en Creación Literaria:
http://www.arteholista.com/cuyta.html





20.05.08 @ 11:17